El síndrome Penélope

Así es como se denominan las mujeres que acuden a los centro de fertilidad con más de 40 años y sin haber sido todavía madres. Este tipo de mujeres se dice que padecen el síndrome de Penélope. Este término se acuñó en Italia y también está siendo utilizado en España en recuerdo de Penélope, la esposa de Ulisses  que espera durante 20 años el retorno de su marido de la Guerra de Troya. Así es como se encuentran muchas mujeres actualmente, con más de 40 años y toda una vida esperando una pareja estable, una situación laboral favorable o una vivienda soñada para poder llevar a cabo el proyecto de ser madre.

Lo cierto es que la edad media a la que las mujeres deciden hoy en día ser madres va en aumento cada año y muchos son las factores asociados a esta tendencia. Fenómenos como el acceso a la vida laboral y la ocupación de puestos con más responsabilidad en las empresas hacen que pospongan el momento de ser madre.

Hoy en día una de cada diez mujeres ve reducida su fecundidad a los 32 años y cada año que se retrase la maternidad, las posibilidades de quedarse embarazada se reducen en un 5%. El acceso a tratamientos de fertilidad se convierte en muchos casos como la única solución pero se aconseja no someterse a un tratamiento de fertilidad con edades por encima de los 50 años puesto que existen un riesgo considerable de sufrir hipertensión y partos prematuros. Además, una mujer a partir de los 45 años tiene menos de un 5% de posibilidades de quedarse embarazada.

Estas Penélopes entre 40 y 42 años suelen presentar embarazos evolutivos normales y a partir de los 43 se suele practicar una fecundación in vitro heteróloga en la que tanto óvulos como espermatozoides son de donante ajeno.

Otra opción sería la extracción de los ovocitos de la mujer antes de los 35 años cuando aún éstos son jóvenes y sanos y congelarlos para recurrir a ellos años más tarde. La vitrificación de óvulos es una buena alternativa para aquellas mujeres que por diversas circunstancias tienen que aplazar el momento de ser madre y no quieren renunciar a la fertilidad.

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