Historias de maternidad

Lo recuerdo perfectamente: yo tenía sed. Cada vez más. Sólo quería beber agua, solo pedía beber agua, pero a mi alrededor, solo me ofrecían ‘consejos’ “tú no te preocupes, que ya beberás”, “tú tranquila”. Yo no estaba preocupada ni estaba nerviosa, tener sed es algo que no depende de una misma y no puedes convencer a tu cuerpo de que no quiera agua, por más que estés tranquila

Si te suena la frase “si te obsesionas, cada vez te será mas difícil encontrar agua” es que ya sabes de lo que estoy hablando. De la necesidad de tener un hijo y de no poderlo tener, de esa necesidad fuerte que nace de dentro, del instinto.

Estar a la búsqueda de un hijo que no llega es una situación que puede parecer más o menos trivial desde fuera pero que se vive con una verdadera sed que crece y crece, y las palabras poco apropiadas no sólo no nos proporcionan agua, sino que a veces, echan aún más sal en la herida.

Por eso, si conoces a alguien que está en el proceso de buscar el embarazo y lleva ya un tiempo, y en principio no puede, por favor, no le digas “tú tranquila” por favor no le digas “no te agobies” por favor, nunca nunca le digas “no te obsesiones” porque es muy fácil hablar con la botella de agua en la mano, pero prueba a estar 24 horas sin beber… pide agua y que te contesten que quizá estás un poco obsesionada con beber…

Si alguien de tu entorno tiene la deferencia de explicarte algo tan íntimo como que le está costando mucho quedarse embarazada, por favor, ponte un poco en su lugar, no le respondas con tópicos o banalidades dichas sin pensar o sin sentir que pueden hacerle aún más daño. Dile que le deseas que lo consiga pronto, dile que esperas que vaya bien, pero no le expliques el caso de tu cuñada, tu amiga o tu compañera que se fue a Mallorca y volvió embarazada, pues muy bien, pero esa persona no quiere ir a Mallorca ni oir ejemplos de otras personas que si lo han conseguido ya, porque eso sólo le hace sentir peor. Y si no sabes que decirle, limítate a darle un abrazo, eso si puede servir para mitigar un poquito su sed pero no caigas en lo que es mejor no decir.

 

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